Creo que hacía demasiado tiempo que no me paraba a escribir. Ultimamente la inspiración no consigue cuajar en mi interior, aun a sabiendas de que a veces parece estar a punto de explotar como única via de escape. Está poesía, por llamarlo de algún modo, se ha convertido en el reflejo de una temporadita de strés, agobios, miedos, panico... Así que a todo aquel al que no le guste, que sepa que le entiendo perfectamente, me hubiera podido escribir algo totalmente diferente, pero esa tendrá que esperar a otra ocasión, en las que las nubes y los días grises vuelvan a reencontrarse en mi vida, porque tanto sol me amuerma la mente y descoordina a mi única neurona, y sin más dilación os presento la poesía, que he llamado Recorrido, aunque francamente, nunca hago mucho caso a los nombres debido a que nunca he sido bueno poniendolos.
Que debemos hacer cuando andamos por un camino peligroso,
Un terreno por el que hemos pasado cientos de veces,
Que nos lo conocemos tan bien, que simplemente cerrando los ojos,
Podemos adentrarnos en él y recorrerlo a la perfección.
Como actuar, cuando sabes que cada paso que das,
Es un paso en falso, un paso que jamás debiste dar,
Te sabes el pequeño mapa de ese gran recorrido de memoria,
Sabes que debes evitar, y que camino tienes que afrontar,
Pero eso nunca parece ser suficiente, jamás lo es,
Simplemente recorres un camino, que sabes, que no debes recorrer,
Caes en trampas que conoces perfectamente donde están colocadas,
Y sigues avanzando aun cuando tienes claro que te espera al final,
Porque siempre te resguardas en la esperanza, en la mínima esperanza,
Aun cuando a ciencia cierta, sabemos que la esperanza,
Es una palabra cuyo significado carece de sentido,
En este tedioso y penoso recorrido.
"Si el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, entonces los problemas son los únicos que se entorpecen indefinidamente en el camino del hombre"
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