viernes, 6 de junio de 2008

Un cuento perdido...

Este es un cuento, que pensé escribí hace 14 años, y he descubierto que no es así, lo cual me sorprendió, porque tenia todo fresco en mi cabeza, personajes, escenario... Así que, dado el sueño que tuve, que fue el que me lo reocordó, decidí escribirlo, solo que, en la historia me he acabado centrando más en las circunstancias que me llevaron a escribirlo que en el cuento que tenia en mente (agregandole muchas cosillas por supuesto) asi que es posible que algún dia lo retoque, y se admitiran cualquier tipo de críticas, de hecho seran muy bien recibidas...

Sin saber muy bien cómo ni por qué, me encontraba en aquel autobús, dispuesto a hacer un viaje. Estaba lleno de gente joven, una oportunidad para relacionarse y conocer gente, y ¿por qué no?, tal vez, poder buscar alguna alma fémina, tan incomprendida como yo. Aunque por otra parte, estaba ese sentimiento autista encajado en lo más hondo de mí ser, de pasar desapercibido y alimentarme una vez más de la melancolía y la autocompasión, el caso es que todos esos pensamientos volaron de mi mente, al escuchar la siguiente frase:

- ¡Joder Aroa, para ya!

¿Aroa? Imposible, aun así me giré, y vi a un par de jóvenes, sentados un par de filas más atrás. Uno era un chico en el que siendo sinceros apenas me fijé, porque me quedé embobado, viéndola a ella, era una chica preciosa, tenia el pelo largo, castaño claro, totalmente lacio cayéndole por detrás de los hombros, y unos ojos tan claros, que no me di cuenta de que también me estaba mirando, hasta que me pregunto:

- Eh, perdona… ¿Te pasa algo?

- Yo... eh... esto, lo siento, es que me has recordado a alguien, eso es todo, ¿Te llamas Aroa verdad?

- Si…

- ¿Y por un casual no serás de Marbella…?

- Pues si... ¿Cómo sabes es..?

- ¿Y no estudiarías en las Albarizas por casualidad…?

- Vale ya, quien eres… Porque esta claro que me conoces y yo a ti no…

- Lo siento, no pretendía incomodarte- En esto me levante, y me senté en la siguiente fila, soy Emilio, estuvimos juntos en...

- ¿Emilio?!, no me jodas, ya decía yo que me sonaba algo tu cara y como estas? Que tal te va la vida? Cuanto tiempo? Bueno cuéntame, joder tío. Que sorpresa mas grande...

- (Ahora era yo el sorprendido…) Te acuerdas de mí?

- Pues claro, joder, en serio cuanto tiempo…

Después de eso, todo fue tan mágico, simplemente estuvimos juntos, hasta que sonó el despertador…

-¡Mierda!, ¿A qué demonios ha venido este sueño? ¿Cuánto tiempo ha pasado, 15 años?...

Lamentablemente así era, y el increíble sueño, trajo otros recuerdos a mi memoria, recuerdos de un tierno infante de 10 años, del que se podría decir su primer amor, de cómo el destino le llevo a aquel colegio en otra ciudad, y como nuevamente el destino le alejo de él, un curso después… de cómo creía recordar que no era la primera vez que soñaba con ella (aunque ninguno tan autentico ni tan mágico, eso si que era cierto). De cómo alguna vez su recuerdo había venido a su memoria pero esto… Aroa, ¿seria Aroa de la Torre su apellido? Para ser sincero, ya me había planteado más de una vez esa pregunta, de hecho creo recordar que una vez estuve buscando en la guía su teléfono, aunque creo que desistí por algún motivo…

¿Debería llamarla?, joder, simplemente ha sido un sueño pero… tal vez sea todo una señal, ojala le hubiese dicho lo que sentía aquella vez, aunque hubiese sido, un niño inocente y estupido de 10 años… si hasta puedo recordar “la cita” que tuvimos, que simplemente consistió en irme una tarde a jugar a su casa… (Por aquel curso, casi vivía con mi mi abuela y éramos prácticamente vecinos, hasta que se mudo al lado del colegio, decir que también me acuerdo de ese día, ya no volveríamos a quedar una segunda vez, ya no seriamos compañeros de autobús, ya… ese día algo se rompió dentro de mi, casi puedo sentir la tristeza que sentí aquel día…).

Volviendo a la cita, todavía recuerdo como me daba enorme vergüenza decirle a mi abuela que me iba a casa de una amiga a jugar, me acuerdo de buscar la palabra que no implicara género, amiga (no), compañera (tampoco), persona… ¿persona? Dios si eso queda aun más sospechoso… Recuerdo que al final se lo dije y punto… también recuerdo que aproveché para ir al peluquero… (eso me costo estar un buen rato esperando donde habíamos quedado porque ella no me reconocía…). Y recuerdo algunas de las cosas que hicimos, como defendernos de los insultos de una vecinita suya, que acabó con ella quejándose a su mama, su mama llamando a los padres de mi amiga, y todos nosotros (su familia y yo) riéndonos a pierna suelta en el salón, mientras les relataba la historia y terminábamos de jugar al monopoli… (Hasta recuerdo porque se ofendió la susodicha… la personita en cuestión me llamo finolis, (cosa que para ser sincero me ofendió mas de la cuenta porque no era la primera vez que me lo decían...) y yo en mi mas tierna edad, no se me ocurrió otra cosa que decir:

-Pues igual que tu- A lo cual ella extrañada pregunto:

- ¿Yo? ¿Yo, por qué?- (a lo que yo respondí, reseñar, que la chica estaba mas bien, ejem, gordita)

- Porqué te gusta mucho el spaghetti… (Creo que ha sido la única vez en mi vida que he hecho reír a una chica, porque mi amiga se partió el culo de risa…)

Bueno, el caso es que tengo demasiados recuerdos, que demonios trama mi subconsciente, ya está, lo voy a hacer, necesito hacerlo, voy a coger la guía de teléfonos, irme a la localidad y buscar…

3 teléfonos buscando por De la primero, y unos 11 buscando por primero el apellido, Torre… (Joder ni siquiera se porque se me viene ese apellido a la cabeza…). Decididamente no puedo hacerlo, mas que nada, llamo, y resulta ser su casa pero… No, no tiene que haber cabida para la duda y el miedo, llamaré…

La opción menos deseada, nadie coge el teléfono… ya mas tranquilo sigo la lista donde nadie contesta… tras varios intentos telefónicos, consigo un par de llamadas, donde lógicamente me dicen que me he confundido… hasta que desistí de mi empeño, a pesar de que siempre tuve presente en mi cabeza el numero que mas probabilidades tenia de ser, y el que menos intenté…

Ha pasado más de un año, y justamente hoy, me vuelvo a acordar de ese sueño, y también de mi arrebato psicótico temporal… Y en parte me arrepiento de no haber intentando ese número. Entonces recuerdo que lo apunté, en el móvil, con otro nombre lógicamente, pero lo apunte… Joder, como pude olvidar que llevaba algo así en el móvil, toda una bomba de relojería… Estamos a 31 de octubre, soy dos años mas viejo desde ese sueño, y todavía… no tengo prisa por llegar a casa, salgo del trabajo, donde me quedé tras realizar las prácticas, y solo me apetece pasear por la playa del castillo, que esta como a mi encanta, desierta, bueno prácticamente desierta, me enchufo los auriculares del móvil, y me aferro a la carpeta de “canciones melancólicas para deprimirse, además pegan con esta época del año..” y camino, camino y pienso, pienso y camino, y me digo a mi mismo… Por qué no…

Saco el móvil a mi alrededor (sin prestar atención a las escasas personas con las que me pueda cruzar, normalmente evito hablar cuando hay gente que me pueda escuchar) y llamo, a ese numero, lo se, ahora lo se, todo es una señal, y solo espero que no sea demasiado tarde, un tono, dos tonos nada, contestador… Vuelve a saltar automáticamente la canción melancólica de turno, decido que no me pienso a dar por vencido y vuelvo a intentar, esta vez al segundo tono descuelgan, me pilla tan de sorpresa, que no me doy cuenta de que casi hablo a voces, y digo la gran pregunta:

-Hola, buenas tardes, ¿Esta Aroa?- un momento eterno de silencio…

-¿Aroa?- Sí, respondo yo impacientemente…

-No, lo siento se ha equivocado

-Ah perdone,- Fin de la llamada…

A la mierda, ni señales ni leches ni nada, cierto que me aun me quedaban muchos números por probar, estaba casi a punto de echarme a llorar, sin saber por qué, cuando me percaté de que a unos 4 pasos de mi, había una chica mirándome, la miré a los ojos, y ahí, algo hablo por mi, mis labios se movieron solos…

- ¿Aroa?- Ya antes de que se movieran sus labios, sabia su respuesta, aun así el corazón me latía como si realmente pudiera ser ella…

- ¿Emilio?, en ese momento, me di cuenta de que no podía ser, de que era un sueño, en cualquier momento despertaría y me tiraría otro día pensando en lo mismo…

Se me acerco, y siguió hablando:

-¿Emilio? ¿El Emilio de quinto de EGB? ¿El hijo de la profesora de educación física?

-Si, pero espera ¿Eres Aroa? Quiero decir, que haces aquí? Y como sabias que era yo? Como me has reconocido?

-¡Emilio! Estoy aquí paseando, trabajo en Fuengirola, pero un momento, ¿a quien llamaste antes?

- ¿Llamar? Ejem, y donde trabajas?

- Trabajo ahí, en el hotel, y porque desvias la pregunta?

- Yo… decidí no volver a ser un cobarde otra vez. Sería un loco, un psicopata, lo que fuera, pero si iba a volver a alejarse de mi vida, al menos esta vez lo sabría todo, asi que le conte el sueño, lo de que sin saber muy bien porque, alguna vez me había venido a la memoria, y lo de la guía telefonica, que simplemente quería saber como estaba, saber algo, ya esta, y que no se asustará…

- Ella simplemente volvió a reir, (lo que me recordo a “la primera cita” me encanta su risa…) y me dijo que estaba impresionada, que es la primera vez que veía a alguien hacer algo así, y aunque el numero claramente estaba equivocado (me dijo que ni siquiera se acercaba a sus apellidos), en parte si que valió para algo, porque cuando escuchó Aroa, se fijo en mi, y que le resulte familiar, y que tambien… bueno ella tambien habia pensado en mi alguna vez…

Después de eso, hubo un largo silencio, nos quedamos mirandonos fijamente, supe que tenia que hacerlo, queria besarla, no queria ser mas un cobarde, pero estaba paralizado… hasta que ella dijo tendiendome su mano:

- ¡Ven!, vamos a la playa. – Pero cuando dimos un par de pasos, la paré

- No, espera un momento- Me armé de valor, me acerqué a ella y la bese…

Ella se separo, y me miró sorprendida…

-Lo, lo siento, dije yo… - Pero acto seguido fue ella la que me beso, ahora se aparto y me miro sonriente…

-¿Estamos en otro sueño verdad? – no pude evitar preguntar.. – Mañana me levantare otra vez solo en mi cama- a lo que ella respondió

-Si es un sueño, vamos aprovecharlo…

Y nos sentamos cerca de la orilla, donde simplemente estuvimos abrazados viendo el atardecer, con la cabeza apoyada la una en la otra, hasta que la oscuridad nos cubrió, donde nos volvimos a besar, alimentados tan solo del deseo e iluminados por la pasión, y culminando el final perfecto de una cita que llevaba demasiados años posponiéndose, pero que al final resulto ser, el mejor posible, y aunque fuese un final, significo el principio de un gran comienzo.

"Los sueños, a veces y solo a veces, estan para recordarnos cosas que creiamos perdidas pero que no lo estan"

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