viernes, 27 de marzo de 2009
Y van 3...
Aunque la ley de Murphy "si algo puede salir mal, saldrá mal" sea una verdad tan universal como irrefutable, por alguna extraña razón (que yo mismo desconozco), sigo con una medio sonrisa en mis labios. Suspendí el examen práctico, otras cosillas que tenia en mente tampoco fueron como esperaba pero.. supongo que no todos los peros tienen porque ser nefastos. Decir que a pesar de que suspendimos los 4 que fuimos (3 chicas que era su primera vez, y el menda), el examinador era de lo mejorcito que te puede tocar, una lastima haber desperdiciado esta oportunidad. Mi turno fue el tercero, por lo que me toco esperar con mi compi, hasta que llegaran, momentos de grandes tensiones por mi parte. Despues no fue tan mal, le temía mucho a la zona, la Roca, pero el examinador me sacó del peligro directamente, y pude moverme por calles en las que me sentía mas cómodo. Tras ciertos "imprevistos" en los que me desenvolví lo mejor que pude, como que un ciclista, elija hacer un cruce delante tuya sin venir a cuento justo cuando le vas a adelantar (decidió que no le gustaba ir por la derecha, y cuando vio mis intenciones, se pasó a la izquierda, por la cara vamos). Bueno, superé ee obstaculo, y mis nervios solo crecieron un poco. Seguimos avanzando, y un peaton suicida, se lanza, salido de la nada (nadie lo vio) al paso de peatones (sería pariente del de la bicicleta?), me da tiempo a frenar, aunque invadiendo el paso de cebra, pero no pasa nada, obstaculo superado (mis nervios siguen creciendo, exponecialmente..). Seguimos avanzando, procurando que no me entre ningun tic nervioso... Tercer imprevisto, parado en un semaforo, aparece un pedazo de autobus que no cabe, ya me rallo, ¿Estaré mal situado?, ¿habrá salido toda la familia del de la bicileta para hacer que suspenda? ¿será pariente de algun chaval que halla sufrido a mi costa?, no pasa no pasa, pregunto muy timidamente si muevo el espejo (por decir algo, porque no estaba muy fino en ese momento..) el amable examinador, me ayuda, diciendo que de marcha atrás (si es que era hasta fácil), lo hago (ya mis nervios llegaron a su punto álgido), total, despues de un poco más de sufrimiento, aparcamiento super simple, y cambio de compañero. Nervioso pensando en los fallos, el peaton, la bici, una rotonda que creo que no puse el intermitente... Lo que no sabía, era que muy a pesar del examinador, un minuto antes de parar, había cavado mi propía fosa, un stop como la copa de un pino que no vi (ni siquiera cuando el profesor y la compañera me explicaron donde estaba lo ubiqué), tanto sufrimiento para comerme un dichoso Stop. Si tiene algún punto favorable esta historía, es que esta visto, que consigo desenvolverme con mayor o menor pericia antes las dificultades, tambien decir que este examinador era de oro, otro igual me hubiese crujido antes (aunque no fuese culpa mía esas situaciones), ahora a pensar si hago el cambio o no de autoescuela, con lo bien situada que estaba, y tiene que cerrar esa sucursal y jubilarse mi profe, al que doy gracias por sus clases, y bueno, eso es todo amigos!
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