domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Y que más...?

Ayer tuve un día bastante bueno, una excursión "anual" a ninguna parte, es decir, coger el coche y y tirar "pa lante". Necesitaba al menos un día (no se me permiten más), de relax. El final tuvo un pequeño contratiempo, pero es algo que sabía que tarde o temprano tenía que pasar (y ha sido tarde, vaya si lo ha sido, años tarde..); pero bueno, todo es mirar al futuro, concentrarme en mis tareas pendientes (que no son pocas :S), y siempre con una sonrisa en los labios, y con otra de repuesto guardada en el bolsillo de la camisa. Cuelgo una poesia que escribi hace un par de semanas, pero ironicamente, hoy es más apropiada que nunca...

Los recuerdos son entes traicioneros,

apenas eres consciente, cuando te han atrapado con su cruel abrazo,

se te introducen sin aviso previo, sin preguntar,

trayendo a tu memoria, sueños sumergidos en el mar del olvido,

sentimientos olvidados, arrinconados, tirados a la papelera de reciclaje,

de un atormentado corazon, cicatrizado de viejas heridas,

cuasadas en un feroz pero dulce campo de batalla.

Los recuerdos jamas mueren, permanecen latentes,

en un estado de insconciencia, callados, disimulados,

para aparecer siempre cuando menos lo esperas,

cuando tienes las defensas bajas,

bien para darte una grata sorpresa, y arrancar una sonrisa,

bien para recordar las cruces que aun atraviesan tu espiritu,

y volver a sumergirte en el profundo lago de la melancolia.


"Sea bueno o malo, todo acaba llegando en esta vida, ninguna cuenta queda pendiente..."

1 comentario:

Anónimo dijo...

mi primer comentario!!! y mira por donde tengo que darte la razón en lo de los recuerdos; llegan sin avisar y hay veces que, por más que quieras, no puedes hacer que se vayan.
Bss