martes, 12 de agosto de 2008

Calor...

Calor, aogobio y al borde de otra crisis nerviosa (¿que raro no?). Mucha gente se rie, pero el calor me desactiva, me consume, casi que diría que se alimenta de mi fuerza vital... En consecuencia no rindo al 100%, veo los días pasar, pero no veo a mis apuntes avanzar, me paso todo el día de aqui para allá, recorriendome las estancias de mi casa, sin tener exito de poder estacionarme mas de una hora en alguna parada concreta, con todas las consecuencias que ello implica. Ya practicamente, estamos a mediado de mes, y aun me queda un largo camino por recorrer, y parece que cuanto más corro, más se aleja la meta; pero cuando me quedo quieto, sin fuerzas, simplemete rendido y derrotado, esta, parece alejarse al doble de su velocidad habitual, así pues, no me queda otra, que aún sin fuerzas, aún sin ganas, obligar a mi espiritu otra vez a levantarse, y a caminar, aunque sea un movimiento puramente de inercia, sea como sea no debo detenerme, no debo dejar de luchar, y así lo haré, aunque tenga que ir a una velocidad tan tan lenta, que pareciera que voy marcha atrás, mejor eso que volver a rendirme.

Hace siglos que no publico nada, y la otra noche, escribí una poesía, pequeñita, simple pero es algo a fin de cuentas, ultimamente mi inspiración parece haberse evaporado, así que de momento conformaros con esto...

Nunca he tenido un ángel de la guardia,

De serlo, se parecería a ti, o más bien serias tú.

Eres bella, dulce, atractiva a la par de simpática,

Sabes bien como leerme, sabes bien cuando te necesito,

Sabes sacar la alegría oculta en el fondo de mí ser,

Por un oscuro manto de peligrosa melancolía,

Acudes a mi silenciosa llamada, cuando más te necesito,

Y cuando no también, aun no se muy bien como lo sabes,

Pero realmente no importa, simplemente lo sabes,

Y apareces siempre cuando mas lo necesito,

Mi ángel, custodio de mi ánimo, no me faltes.

No hay comentarios: