Tomas
(este sería el título)
Lamentarán
el error del año pasado… Esa frase se repetía en la cabeza de la mayoría de los
padres fundadores, especialmente de uno. De todos Thomas fue siempre el más…
humanitario. Sabían que era una decisión totalmente errónea cuando la votaron y
finalmente aceptaron. En su fuero interno Thomas lo sabía con más certeza que
nunca, pero no pudo enfrentarse al resto, no sabía que decir, era consciente de
que una corazonada no era un hecho irrefutable para detener la votación, y la
pena de muerte quedó admitida. Todos observaron entristecidos su muerte en la
silla sabiendo que era inocente, pero la ley es la ley.
Este fue el primero, tuve que modificar el original porque me salieron 118 palabras, odio modificar Grrrr.
El segundo que escribí fue este, tenía 3 finales posibles y al final ni recuerdo por cual me decanté:
Además me voy a chivar a
mis padres. Era muy consciente de que esa amenaza jamás llegaría a ser cumplida
pero, ¿qué podía hacer? Pedro se encontraba solo, cansado y se había quedado
sin argumentos tras estar suplicando durante más de media hora. Efectivamente
solo pudo agazaparse y sollozar, cuando él se le acercó sin mostrar ningún atisbo
de piedad en sus ojos. Tras enfundarse sus guantes de piel negros, pronunció las últimas palabras que Pedro oiría
en vida:
- Lo siento pequeño, pero
la muerte está esperando.
…que Pedro oiría en vida:
- Lo siento pequeño,
ojalá las cosas fuesen de otro modo. Solo puedo prometerte que será rápido.
…que Pedro oiría en vida:
-
Lo siento
pequeño, hay días en los que realmente odio mi trabajo. Cogió a Pedro, lo introdujo en el coche y lo devolvió al internado.
Creo que me quedé con el rojo, y por último el último que envié:
Aquí vinimos a descansar”. No cabía duda, ese era
el letrero que rezaba sobre el desvencijado cartel. A pesar de estar viéndolo
con sus propios ojos, no podían creerlo. Habían estado conduciendo doce horas
seguidas, por la promesa de un fin de semana relajante. Las indicaciones eran
correctas, pero parecía que estaban un poco anticuadas. Efectivamente el cartel
era prácticamente lo único que quedaba en pie, a parte de unas paredes
ennegrecidas y una chimenea de piedra. Visto eso, dieron la vuelta y comenzaron
el largo camino de vuelta a casa.
Cambios de tamaño de letra, de tipo... Me va a costar acostumbrarme de nuevo a esto. Mi idea era tener los relatos en un tipo y tamaño diferente y al final...