martes, 23 de diciembre de 2014

Decálogo de la Felicidad



Quiero dinero,
Quiero un trabajo, necesito un trabajo
Te quiero a ti, necesito estar contigo
Quiero comprarme esto y aquello, quiero viajar, quiero…
Querer, necesitar, son palabras tan… vacías.
Tenemos la sensación de que estamos persiguiendo constantemente la felicidad,
A veces la alcanzamos, a veces nos quedamos cerca, a veces lejos pero…
Siempre está a nuestro lado, la felicidad no es un premio a obtener,
No es una meta que se pueda alcanzar, ni un objetivo a cumplir,
La felicidad está siempre a nuestra vera, desde nuestro primer minuto de existencia en el mundo
¿Por qué los bebes están riendo con nada?
Cuando crecemos parece ser que más que aprender, olvidamos
Olvidamos las cosas básicas de la vida, lo que forman parte de ella
Para ser feliz no necesitamos nada, deja de preguntarte qué necesito para ser feliz,
Qué quiero, qué me apetece, qué, qué, qué o cómo y con quién
Olvídate de preguntas, olvídate de historias, simplemente recuerda…
Recuerda y abraza la felicidad que nunca se apartó de tu lado
Y lleva esperándote por años a que la veas y la sigas, juntos, cogidos de la mano,
Hasta el final del claro, pero ya riendo, sin prisas, sin pensamientos externos,
Solo tú y la felicidad, abraza el sentimiento y vive, como nunca hasta ahora, vive…

sábado, 6 de diciembre de 2014

Secreto

No hay nada como una película inspiradora para volver al ruedo... Como es habitual en mí, no está revisada ni retocada, así que si tengo faltas ortográficas o gramaticales, achacarlas al despiste causado por la inspiración. Y si más dilación os dejo mi vuelta, no recuerdo la última vez que me atreví a escribir algo así, pero tampoco es que importe mucho :D



Tengo un secreto que contar,
Un secreto que deseo compartir con las estrellas, con el sol, con el universo,
Pero ante todo contigo si lo deseas escuchar… Te quiero, te amo, te deseo…
En realidad no sabría decirte cuanto de esas palabras es cierto,
Pues no es más que un sentimiento, una mezcla de ellos, un millar de ellos,
Y tratar de poner palabras a un sentimiento… sobran las palabras, bendita redundancia.
Pero si tuviera que elegir alguna… sería tan difícil… respeto, admiración, pasión…
¿Ves? Tantas palabras y todas se cortan para expresar este sentimiento que arde por dentro,
Y es que simplemente me gustaría no poder tener que decirte nada,
Dejar esa labor al fuego de nuestros ojos, ese cruce de miradas que da más que nunca la razón
Al entrañable refrán o dicho, “una imagen vale más que mis palabras”
Ese cruce de miradas que es capaz de detener el universo,
O al menos capaz de detener mi corazón,
Entonces déjame intentarlo de nuevo, si tuviera que elegir una palabra, una sola palabra,
Sería sin dudarlo, tú, tú, una y mil veces tú, pues todo lo que siento y todo lo que pienso, tú.

jueves, 27 de febrero de 2014

Microrrelatos

Nunca me han gustado las limitaciones a la hora de escribir. Fue por eso por lo que duré tan poco presentándome a un concurso de microrrelatos encandenados. El límite era de 100 palabras y cada relato tenía que empezar con la frase del ganador de la semana pasada. Aun así fue todo un reto, aquí os pongo los 3 que presenté a concurso. Cabe la posibilidad dado mi latente alzheimer, que los haya publicado en una entrada anterior y no recuerde nada (es lo que tiene ser un vago que le da pereza comprobar entradas antigüas) pero... Ahí van, que los disfruteis:



Tomas (este sería el título)



Lamentarán el error del año pasado… Esa frase se repetía en la cabeza de la mayoría de los padres fundadores, especialmente de uno. De todos Thomas fue siempre el más… humanitario. Sabían que era una decisión totalmente errónea cuando la votaron y finalmente aceptaron. En su fuero interno Thomas lo sabía con más certeza que nunca, pero no pudo enfrentarse al resto, no sabía que decir, era consciente de que una corazonada no era un hecho irrefutable para detener la votación, y la pena de muerte quedó admitida. Todos observaron entristecidos su muerte en la silla sabiendo que era inocente, pero la ley es la ley. 

Este fue el primero,  tuve que modificar el original porque me salieron 118 palabras, odio modificar Grrrr.

El segundo que escribí fue este, tenía 3 finales posibles y al final ni recuerdo por cual me decanté:



Además me voy a chivar a mis padres. Era muy consciente de que esa amenaza jamás llegaría a ser cumplida pero, ¿qué podía hacer? Pedro se encontraba solo, cansado y se había quedado sin argumentos tras estar suplicando durante más de media hora. Efectivamente solo pudo agazaparse y sollozar, cuando él se le acercó sin mostrar ningún atisbo de piedad en sus ojos. Tras enfundarse sus guantes de piel negros,  pronunció las últimas palabras que Pedro oiría en vida:

- Lo siento pequeño, pero la muerte está esperando.





…que Pedro oiría en vida:

- Lo siento pequeño, ojalá las cosas fuesen de otro modo. Solo puedo prometerte que será rápido.



…que Pedro oiría en vida:

-          Lo siento pequeño, hay días en los que realmente odio mi trabajo. Cogió a Pedro, lo introdujo en el coche y lo devolvió al internado.


Creo que me quedé con el rojo, y por último el último que envié:


Aquí vinimos a descansar”. No cabía duda, ese era el letrero que rezaba sobre el desvencijado cartel. A pesar de estar viéndolo con sus propios ojos, no podían creerlo. Habían estado conduciendo doce horas seguidas, por la promesa de un fin de semana relajante. Las indicaciones eran correctas, pero parecía que estaban un poco anticuadas. Efectivamente el cartel era prácticamente lo único que quedaba en pie, a parte de unas paredes ennegrecidas y una chimenea de piedra. Visto eso, dieron la vuelta y comenzaron el largo camino de vuelta a casa.  

 Cambios de tamaño de letra, de tipo... Me va a costar acostumbrarme de nuevo a esto. Mi idea era tener los relatos en un tipo y tamaño diferente y al final...